Peter Hook y el arte de tocar la memoria: una clase magistral en Brooklyn

El 5 de septiembre de 2026 llegué al Brooklyn Paramount para escuchar a Peter Hook and The Light, la noche empezó temprano, antes del concierto estuvimos en Ellas Lounge, tomando una copa, conversando y conociendo a otras personas que, como nosotros, habían llegado a Brooklyn para compartir una noche alrededor de la música de Joy Division y New Order.
No hubo teloneros, fuimos directamente a la música y, durante más de dos horas, Peter Hook and The Light nos llevaron por un repertorio que atravesó diferentes momentos de su trayectoria y de esas canciones que han terminado convirtiéndose en parte de nuestras propias historias.
La atmósfera comenzó muy suave. Poco a poco, la música fue creciendo y Peter Hook —bajista fundador de Joy Division y New Order—, junto con los músicos que lo acompañaron, fueron construyendo un concierto en el que cada instrumento parecía ocupar exactamente el lugar que debía.

Escuchar a Hooky fue como asistir a una clase magistral. No solamente por su manera de tocar, sino por la forma en que el bajo se convierte en una voz dentro de estas canciones. Cada nota, cada interpretación y cada transición parecían estar cuidadosamente trabajadas.
También fue evidente el cuidado que hubo detrás de escena.
Todos cuidaron cada nota y cada interpretación, incluido el ingeniero de sonido.
En un concierto de este tipo, donde la historia está tan ligada a determinadas texturas y sonidos, escuchar cada detalle fue parte fundamental de la experiencia.
Y donde no salí con el "pitido" en el oído.
El setlist
Y este fue el recorrido que nos propusieron esa noche:

CRYSTAL
60 MILES AN HOUR
TURN MY WAY
VICIOUS STREAK
PRIMITIVE NOTION
SLOW JAM
ROCK THE SHACK
SOMEONE LIKE YOU
CLOSE RANGE
RUN WILD
INCUBATION
LEADERS OF MEN
DISORDER
ISOLATION
DIGITALNEW DAWN FADES
SHE'S LOST CONTROL
SHADOWPLAY
TWENTY FOUR HOURS
TRANSMISSION
ATMOSPHERE
YOUR SILENT FACE
LEAVE ME ALONE
REGRET
BIZARRE LOVE TRIANGLE
TRUE FAITH
TEMPTATION
BLUE MONDAY
CEREMONY
LOVE WILL TEAR US APART
Hubo incluso un intermedio, algo que permitió que la experiencia se sintiera casi como un gran encuentro para celebrar una trayectoria musical que ha atravesado generaciones.
Durante la noche, los asistentes fuimos contagiándonos de esa celebración. Porque estas canciones no son solamente canciones. Para muchos de nosotros son bandas sonoras de nuestras vidas: de romances, de noches de fiesta, de amistades, de momentos de descubrimiento musical y de épocas que quizás creíamos lejanas, pero que pueden regresar en cuestión de segundos cuando comienza a sonar una determinada línea de bajo.
Y entonces llegó el final.
“Love Will Tear Us Apart”.
La canción que tantas veces hemos escuchado, bailado, cantado y asociado a nuestras propias historias terminó siendo también el cierre de aquella noche. Y cuando Hooky nos la dedicó, fue imposible no sentir que algo se había completado.
Todos salimos con una sonrisa en nuestras caras.
Quizás por eso esta experiencia se siente difícil de resumir simplemente como “fui a un concierto”.
Solo tengo agradecimiento.
Por la música.
Por las canciones.
Por el bajo.
Por el encuentro.
Y por una noche que terminó exactamente como tenía que terminar:
con “Love Will Tear Us Apart” y todos nosotros sonriendo.




Comentarios