Las líneas de bajo que me enseñaron a escuchar
- Pretty Kittie
- hace 1 día
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Hay guitarristas que cambian la historia del rock, bateristas que marcan una época y vocalistas imposibles de olvidar. Pero si alguien me preguntara qué instrumento terminó moldeando mi forma de escuchar música, respondería sin dudarlo: el bajo.
Todavía recuerdo la primera vez que algunas líneas de bajo lograron salirse de su lugar habitual para convertirse en la voz principal de una canción. Fue un descubrimiento que llegó muy temprano y que terminó cambiando mi manera de entender la música.
Peter Hook, Lemmy Kilmister, Les Claypool, Sting y Flea fueron algunos de esos nombres que me hicieron prestar atención a un instrumento que muchas veces pasa desapercibido. Cada uno desde un lugar completamente distinto.
Lemmy convirtió el bajo en una máquina de guerra que empujaba a Motörhead hacia adelante sin pedir permiso. Sting demostró que la elegancia también podía sostener una canción desde las frecuencias graves. Les Claypool llevó el instrumento a un territorio casi imposible, mezclando técnica, humor y experimentación. Flea hizo que el funk, el punk y el rock convivieran en una misma línea de bajo con una energía inagotable.
Y luego está Peter Hook.
Porque lo de Hook nunca fue simplemente tocar el bajo. Fue cambiar su función dentro de una banda. Mientras la mayoría de bajistas construían los cimientos, él decidió escribir melodías que flotaban por encima de la música. Basta escuchar Disorder, She's Lost Control, Love Will Tear Us Apart, Age of Consent, Ceremony o Blue Monday para entender que muchas veces son esas líneas de bajo las que uno termina tarareando mucho después de que la canción se acaba.
Con los años mis hábitos de escucha cambiaron. Hoy paso mucho más tiempo explorando música electrónica que revisitando los clásicos del rock. Me interesan las texturas, los sintetizadores, los paisajes sonoros y los productores que siguen empujando los límites de la música de baile. Sin embargo, cada cierto tiempo vuelvo a Peter Hook. Hay algo en esas melodías que nunca deja de conmoverme. Quizá porque fueron parte de mi educación sentimental como amante de la música.
Lo mejor es que esas canciones siguen vivas. A través de Peter Hook & The Light, Hooky continúa interpretando en directo los repertorios de Joy Division y New Order con una fidelidad y una energía que pocas veces se encuentran en proyectos de este tipo. Esta es la posibilidad de escuchar a uno de los arquitectos originales de ese sonido reinterpretando su propia historia.
Por eso uno de mis grandes objetivos musicales para este año es estar el 5 de septiembre de 2026 en el Brooklyn Paramount, en Nueva York, viendo a Peter Hook & The Light. No lo siento como un concierto más. Lo imagino como asistir a una clase magistral impartida por uno de los bajistas que redefinió el papel del instrumento dentro de la música popular.
Si disfrutan leer sobre música, descubrir las historias detrás de los discos y acompañarme en este tipo de viajes sonoros, los invito a seguir esta travesía. Ojalá podamos encontrarnos, aunque sea a la distancia, cuando se apaguen las luces del Brooklyn Paramount y las primeras notas del bajo de Peter Hook vuelvan a recordarme por qué, después de tantos años y tantos géneros musicales, sigo creyendo que una gran línea de bajo puede cambiarlo todo.
Imagen. Tomada de Peter Hook & The Light (2021), Facebook, https://www.facebook.com/peterhookandthelight. Copyright 2021 por Peter Hook & The Light.




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